Una serie de dos cuadros complementarios que capturan la gracia de una bailarina clásica en pose. La primera pieza retrata a la bailarina de perfil en una pose de equilibrio dinámica y etérea, mientras que la segunda la muestra de espaldas en una pose de equilibrio simétrica y contenida, permitiendo apreciar diferentes facetas de su técnica. Ambas obras destacan por la suavidad del trazo, la definición de la musculatura y el volumen plumoso del tutú rosa y blanco.